Epidèmia en primera persona: el còlera morbo asiàtic de 1885 al País Valencià a quatre articles de premsa

Aquesta setmana en la qual tothom haurem d'estar a la força i per responsabilitat lluny de les muntanyes i tancats a casa a fi de contribuir al control de la pandèmia del coronavirus Covid-19 us convidem a conèixer el testimoni que ens deixaren per a la posteritat persones que van patir en primera persona una altra catàstrofe sanitària , la provocada pel brot de còlera morbo asiàtic de 1885.

Gràfic de l'epidèmia de còlera a València el 1885
Font: Instituto Nacional de Estadística

Conservades a les pàgines dels diaris La Correspondencia de España i El Balear, són cròniques escrites entre l'abril i el juliol d'aquell any i que, a pesar del pas del temps, ens continuen tocant de ben a prop. I és que, més enllà de les diferències socials, culturals, polítiques, ideològiques, religioses o de qualsevol altra classe, la humanitat, en tant que formada per éssers iguals, té enemics comuns, i les malalties ho han estat des que els humans som humans.

La primera de les veus que recuperem cent trenta-cinc anys més tard és la d'un metge anònim, "mi humilde persona", que, des de Xàtiva, va escriure una carta a la redacció de La Correspondencia de Valencia en els primers dies de l'epidèmia a terres valencianes, al començament de l'abril de 1885. "Los doctores Amalio Gimeno, Candela, Ferran [que havia desenvolupat una vacuna contra la malaltia], Pauli y Rica; los médicos de la localidad Sres. Blasco, Soto, Perez y Navarro, y mi humilde persona, nos dirijimos á visitar casos sospechosos, siendo el resultado de nuestra visita el siguiente: Fuimos primero á la farmacia del hospital, donde el doctor Gimeno preparó un frasquito de sublimado corrosivo que habíamos de utilizar para saturar el agua con que nos laváramos. En esta breve espera se nos presentó un sujeto rogando que fuese médico seguidamente á su domicilio, donde tenia un caso sospechoso, y á él siguió toda la comitiva, conduciéndonos á la casa número 15 de la calle Blanca, donde un hombre de 56 años yacia postrado en el lecho desde la mañana de ayer: cuando llegamos estaba haciendo testamento. El doctor Ferran lo reconoció debidamente y tranquilizó a la familia. // En la calle de la Fuente Alta, núm. 9, vimos el segundo caso de una jóven de 28 años llamada Maria Cambra, enferma desde ayer tarde, y sucesivamente en la de Capuchinos, número 36, José Ramon Vicent, de 63 años; en la de los Santos, núm. 35, Francisco Agusti, de 38 años, en cama desde el miércoles último; en la de Pozuelos, núm. 18. José Barberá Climent, de seis años, enfermo desde el miércoles; en la de Hostales, núm. 40, José Garcia Ordiñana, en cama desde igual dia que los anteriores; en la de Santos, número 7, Maria Richart Balaguer, de 32 años, enferma desde el Domingo de Ramos, y en esta misma casa, Francisca Blasco, de 44 años, enferma desde ayer (esta paciente me dice que tuvo el cólera el año 54 [1854]); Carmen Blasco, de 14 años, enferma desde ayer á la una de la madrugada; y Francisco Blasco, de seis y medio años; y por último, la señora hermana del presidente de esta Audiencia. // Las habitaciones que ocupan todos los anteriores enfermos, escepcion hecha del último, dejan mucho que desear: generalmente son cuartuchos reducidos en los que no podiamos entrar sin luz artificial" (La Correspondencia de España, 08/04/1885).

Vista actual de l'habitatge del carrer 
dels Hostals, 40 de Xàtiva, on José Garcia Ordiñana, 
malalt de còlera, hi era quan el visitaren els metges l'abril de l'any 1885
Font: Google Street View

El doctor Amalio Gimeno, un dels metges que visitaren
malalts de còlera a Xàtiva, pintat pel mestre Joaquim Sorolla. 
Dues dècades després de l'epidèmia, arribà a ministre d'Instrucció 
Pública i Belles Arts durant un breu periode entre juliol i novembre de 1906.
Font: Viquipèdia

De la capital de la Costera al cap i casal, el periodista andalús Modesto Sánchez Ortiz, del diari El Correo de Madrid, anà a València a conèixer en primera persona l'evolució de l'epidèmia i, a les pàgines del periòdic El Balear del 10 de juny de 1885, en va fer cinc cèntims. "No hay noticia segura sobre el estado de la epidemia, pero despues de oir á los que aumentan y á los que disminuyen sus estragos, es lo más aproximado creer que durante las últimas veinticuatro horas, en Burjasot y en Alcira decrece, y en Algemesi continúa en el mismo grado. // Burjasot, Museros, Puebla de Farnals, Albalat dels Sorels, Masamagrel, son pueblos próximos á Valencia que están invadidos. Todos ellos lavan las ropas súcias y beben agua en una acéquia que se llama de Moncada, que debe estar saturada de microbios. En alguno de estos pueblos, como en Masamagrell, de 12 invasiones que ha habido en los últimos cuatro días, han muerto seis. // En los otros pueblos no se sabe los que mueren ni los que caen invadidos, porque parece que hay cierto interés en que los médicos no certifiquen defunciones por cólera y en ocultar la epidemía mientras sea posible (...) Lo que más preocupa á la gente de Valencia es el estado de la emergencia aqui. Unos dicen que los casos se multiplican por dia, y otros que no han vuelto á ocurrir más casos que los conocidos, pero unos y otros mienten. Es muy dificil conocer el número exacto de invadidos, pero yo no tengo duda de que aumenta la epidemia. A la puerta de la casa que habita cada individuo, hay una pareja de guardias manteniendo el aislamiento, y en el largo paseo que he dado hoy por los barrios menos céntricos, he visto cuatro parejas de guardias en cuatro casas. // No cabe duda de que la enfermedad va picando en las familias pobres y en las gentes valetudinarias. // En el hospital de coléricos de San Pablo, tambien han ingresado nuevos casos, recogidos en los pueblecillos de la vega. // Con motivo de las fiestas del Córpus, que de paso diré que han sido brillantes, ha afluido ayer de los pueblos numerosa concurrencia, lo cual hace temer á los valencianos que haya aumentado los puntos de contagio y que tome la epidemia proporciones graves" (El Balear, 10/06/1885).

Modesto Sánchez pintat pel
dibuixant català Ramon Casas,
en un dibuix conservat al Museu
Nacional d'Art de Catalunya (MNAC)
Font: Viquipèdia

I ben greu que va ser aquesta epidèmia. Al remat, hi van morir unes 120.000 persones a tot l'Estat espanyol. Les àrees més afectades foren el País Valencià, de sud a nord, i el migjorn de Catalunya amb tota la costa, a banda de Múrcia, Madrid i les comarques occidentals de l'Aragó. El panorama va arribar a ser de veritable "angoixa" en alguns punts, com fou el cas de Castelló. F.V., corresponsal de La Correspondencia de España a la capital de la Plana Alta, va escriure la crònica següent el dia de sant Joan d'aquell 1885. "La situacion de esta capital es angustiosa. El terrible huésped asiático ha causado ya algunas víctimas entre nosotros, si bien hasta ahora, afortunadamente, no ha habido que lamentar más que ocho defunciones; pero el pánico se va apoderando de nosotros, porque la casi totalidad de los casos revisten caracteres fulminantes. // En Villarreal, pueblo distante de aquí unos cinco kilómetros, se está cebando el cólera con mayor intensidad, relativamente, que en Murcia; en Nules, poblacion tambien limitrofe, sucede lo propio, y en muchos más pueblos de esta provincia causa tambien infinitas defunciones la epidemia" (La Correspondencia de España, 27/06/1885).

Mapa d'afectació de l'epidèmia 
de còlera de 1885 a l'Estat espanyol.
Reproduït a El cólera de 1885 en España y en la comarca 
Andorra-Sierra de Arcos (2010), de Javier Alquézar Penón.

L'últim dels testimonis és el d'un valencià, fill del mestre de Salem, que l'estiu de 1885 va visitar aquesta localitat de la Vall d'Albaida i explicà al diari Las Provincias com passaven l'aïllament i la quarentena els malalts. "Se pasa unos en un corral de ganado, otros á la intemperie ó bajo de algun algarrobo, y otros á la puerta del cementerio. A todo esto añada Vd. que á estos seres desgraciados se les tiene el mayor abandono, viéndose el caso que uno de los que han sufrido dicha cuarentena, se encontraba enfermo, sin más albergue que la sombra de un algarrobo y sin más auxilio que el de la Providencia, teniendo que sacarle el padre del que suscribe, maestro de dicho pueblo, caldo y gallina para este ser desgraciado. La cuarentena es una mentira, porque para los que la sufren están acompañados durante el día y parte de la noche de sus padres ó de familias, las cuales entran á toda hora en el pueblo, sin que nadie les interrumpa la marcha" (La Correspondencia de España, 06/07/1885). Aquestes darreres paraules no ens sonen tan llunyanes... .

I una recomanació abans d'acomiadar-nos fins la setmana vinent. Feu cas de les indicacions de les autoritats sanitàries. Salut i bon camí!

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